
Llega en tren a Colmenar Viejo y encadena la pista hacia Manzanares El Real, con La Pedriza pintando el horizonte. Busca un vivac discreto, sin dejar rastro, y madruga para volver por el corredor de El Pardo, alternando pistas y caminos ribereños. Evita zonas sensibles, cierra cancelas si las encuentras, prioriza silencio nocturno y recoge toda tu basura. Termina en Madrid con café temprano, sonrisa amplia y piernas satisfechas.

Sube en Cercanías hasta Cercedilla y pedalea entre pinos hacia la calzada histórica del valle de la Fuenfría. La tarde huele a resina; el crepúsculo, a promesa. Cena sencilla, saco templado y un cielo cuajado de estrellas. A la mañana, baja disfrutando senderos fáciles y pistas forestales, atento a senderistas y señales. Si el tiempo se tuerce, regresa pronto a la estación. Microaventura de alta recompensa y logística mínima.

Toma el tren hasta Aranjuez y busca pistas agrícolas hacia las vegas, con atajos de grava y caminos entre huertos. El atardecer tiñe el Tajo de naranja, ideal para una pernocta sobria y respetuosa. Evita cultivos y propiedades, mantén discreción y confirma normativa local. Por la mañana, vuelve por carreteras comarcales calmas o enlaza con vías ciclistas, deteniéndote a por café antes de abordar el tren de regreso con energía renovada.
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